"Coleccionando de segunda mano" Periódico Síntesis 03.06.2019.

Aunque el reciclado no es una novedad, la economía circular y en particular la moda circular son una tendencia que no sólo gana adeptos, sino que también es la base para nuevos proyectos de negocios.

Los artículos de lujo, además de ser artículos de colección, son productos codiciados por muchos y no siempre accesibles para todos. Como piezas de museo, muchos bolsos de marcas de lujo se cotizan muy alto en subastas cuando el modelo dejó de existir hace ya algunos años o incluso décadas. Un buen ejemplo son los más de 240 bolsos que la famosa casa de subastas Christie´s, ofrece actualmente en una subasta a celebrarse el 11 de junio de este año. Clasificadas en 6 “grados”, podemos encontrar bolsas casi nuevas sin signos de haber sido usadas y que pueden ser consideradas como nuevas, hasta las que están dañadas y necesitan reparación.

Y si bien es cierto que las tiendas de segunda mano (muy comunes en Europa) se iniciaron con el propósito de vender artículos usados en buen estado y a bajo precio para personas de bajos recursos, la tendencia está cambiando y ahora encontramos tiendas de segunda mano que ofrecen artículos de lujo que muchas veces son también artículos de colección. Tal es el caso de The RealReal. A lo largo de los 8 años desde su fundación, esta empresa ha recaudado la nada despreciable cantidad de 288 millones de dólares y acaba de presentar una solicitud para cotizar sus acciones en el Nasdaq.

Y aunque estos son dos ejemplos sobre artículos de lujo, ya sea para colección o sólo de segunda mano, las tendencias están cambiando y con el paso del tiempo encontraremos nuevas ideas para contrarrestar la moda rápida y sus consecuencias.  Pero, ¿qué estamos haciendo cada uno de nosotros para acabar con la economía lineal de compar y desechar?. Tomémonos el tiempo para pensar el papel que cada uno de nosotros juega en este proceso... ¿Compramos para impresionar y/o para seguir los estándares de la moda?. ¿Estamos de acuerdo con la moda rápida y cómo ésta afecta al medio ambiente y a los menos favorecidos económicamente?.

No se trata de hacer cambios bruscos de la noche a la mañana o de convertirnos en minimalistas; idea que por cierto, no me parece tan descabellada. El caso es que podemos hacer muchas cosas para ayudar a contrarrestar la moda rápida. De hecho, ya en otras columnas escribía al respecto. Lo importante es, sin duda, tener la disposición de empezar con algo, por mínimo que parezca. Tenga por seguro que el planeta y aquéllos que lo hereden nos lo agradecerán.

Si usted no sabe nada sobre la moda rápida, aquí le dejo algunos links del Foro Económico Internacional en donde puede encontrar mucha información al respecto: