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"La cuarta revolución industrial y los empleos" (2a de dos partes). Periódico Síntesis. 31.07.2017

La semana pasada les comentaba sobre la cuarta revolución industrial y cómo ésta cambiará la forma en que vivimos y trabajamos actualmente. También comentábamos sobre sus características, la forma en que se tranformarán los empleos en el futuro, así como la lista de las 10 habilidades/competencias, que los empleadores estarán solicitando a los ahora estudiantes hacia el año 2020.
 
De estas habilidades, están aquellas que se pueden adquirir con una preparación previa a la llegada a los centros de trabajo (todavía estando en la universidad), y otras que son más difíciles de desarrollar en un corto periódo de tiempo. Considero que son estas últimas las que tendríamos que tener más en cuenta a la hora de educar en cualquier etapa de la vida. Según el Foro Económico Mundial, las habilidades cognitivas se desarrollan durante un largo periodo de tiempo. A estas habilidades pertenecen la flexibilidad cognitiva y la creatividad. Resumiendo un poco, la flexibilidad cognitiva se trata de la capacidad de adaptarse, de aprender rápidamente en ambientes nuevos. La creatividad, por su parte, es definida por la Real Academia Española, como la acción y efecto de crear; esto es, producir algo de la nada. Para diversos autores, la creatividad está relacionada con la producción de ideas novedosas que pueden ayudar a la solución de problemas. 

Si analizamos estas dos habilidades, entenderemos que están totalmente relacionadas. En un ambiente tan nuevo con el que nos estamos empezando a enfrentar, se requiere no solamente personal capacitado, sino trabajadores que se puedan adaptar fácilmente a los nuevos entornos, que aprendan rápidamente y que proporcionen soluciones creativas y novedosas a problemas que pudieran surgir en estos nuevos entornos.

Otra habilidad que me parece sumamente interesante, es educar con orientación al servicio. Si tomamos en cuenta que el futuro estará marcado por la ingeniería genética, la nanotecnología, la neurotecnología, los robots, la inteligencia artificial, la biotecnología, los drones, las impresoras 3D, etc., el ingrediente “humano” y sensible a las necesidades de los demás, se hará indispensable. Habrá puestos de trabajo que serán cubiertos por robots; se habla de que la cuarta revolución industrial podría acabar con cerca de cinco millones de empleos, en los 15 países más industrializados del mundo. Sin embargo, otros empleos difícilmente podrán ser desempeñados por sistemas que no  pongan primero, las necesidades de los consumidores. Sólo una persona puede ser paciente, dar respuestas positivas, resolver problemas y dar soluciones a los deseos de los clientes. Sólo una persona será capaz de desempeñar estas actividades. 

No hay que olvidar que cada vez que algunos puestos de trabajo desaparecen, otros nuevos surgen. Las habilidades que se están solicitando tanto para el futuro, como para los nuevos empleos, son muy humanas. Se requieren personas que tengan pensamiento crítico, que se puedan coordinar con los demás, que puedan solucionar problemas complejos, que sean emocionalmente inteligentes, que sepan negociar, que tengan juicio y que sepan tomar decisiones. Es necesaria una constante innovación, adaptación, creatividad y orientación al servicio.

Si les interesa el tema, les recomiendo leer el reporte del Foro Económico Mundial “The Future of Jobs” en esta liga: http://www3.weforum.org/docs/WEF_Future_of_Jobs.pdf