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"Tendencias de consumo 2016" (2a de dos partes). Periódico Síntesis. 25.01.2016

La semana pasada hablábamos de las tendencias de consumo para el 2016 y los años venideros. Y aunque hay muchas tendencias, la gran mayoría de ellas se integranen una sola: la búsqueda por el bienestar físico y mental.
 
La alimentación saludable será una tendencia que se irá fortaleciendo, pero también la práctica de actividades físicas que deriven en la paz mental y el despertar de la conciencia. Para ello, el yoga y la meditación han sido actividades que han ido en aumento. Sin embargo, practicar estas dos actividades no ha sido suficiente, por eso los consumidores han empezado a cambiar sus hábitos de consumo pensando en los demás. Esto es que, derivado de los problemas en los que se han visto involucradas algunas marcas, el consumidor se ha convertido en un ente más conciente de su entorno y de los otros seres humanos, de las desigualdades sociales, de la falta de oportunidades y lo más importante, de cómo sus prácticas de consumo han ayudado o beneficiado no sólo al medio ambiente, sino a las demás personas.

El desperdicio de los alimentos, la contaminación ambiental y las condiciones laborales de los trabajadores son sólo algunas preocupaciones que están empezando a tener los consumidores. Lo sucedido en Bangladesh alertó y mostró sólo la punta del iceber de lo que está pasando con la producción a bajo costo en los países menos favorecidos. Lo que hacía atractivas a las empresas usando el logotipo “Fairtrade” se ha transformado en escepticismo al darse a conocer “realidades” nunca antes develadas y que han derivado en la falta de credibilidad por parte de aquellos que creían que un sello era sinónimo de confianza.

Ante esta creciente falta de credibilidad en las grandes trasnacionales, muchos consumidores han adoptado un nuevo estilo de vida: comprar a productores locales. Y aunque los productos pueden ser más caros, pues estos pequeños empresarios no se benefician de la producción a gran escala, los consumidores pagan por la originalidad, el trabajo artesanal y por impulsar a estos productores locales que entre otras cosas se preocupan por el medio ambiente y que generalmente utilizan materias primas de la región para ayudar a otros productores locales

Y aunque parezca contradictorio, otra tendencia indica que los consumidores se dedicarán más a buscar ofertas y a cazar descuentos. Comprar artículos de calidad a menor precio será una tendencia en aumento. Una especie de hobby. En el futuro veremos un consumidor que si bien se preocupa por ahorrar, también puede pagar un poco más por un artículo que a sus ojos le ayuda a contribuir con una causa social o con el bienestar de otras personas.

Evitar el despercicio de los alimentos, cuidar el medio ambiente, alimentarse con productos sanos y libres pesticidas, practicar actividades que deriven en la salud física y mental; así como contribuir a mejorar el mundo en el que vive, son preocupaciones que se irán fortaleciendo con el paso del tiempo y que darán como resultado a un consumidor no sólo verde, sino comprometido consigo mismo, la sociedad y su entorno.

"Tendencias de consumo 2016" (Primera de dos partes). Periódico Síntesis. 19.01.2016

Cada inicio de año empiezan las predicciones para las tendencias, lo que está por venir, lo que marcará el rumbo de la moda y la tecnología, entre otros. En el campo de la mercadotecnia y los negocios, estas predicciones no se hacen esperar.

En esta ocasión, compartiré algunas tendencias de consumo que diferentes empresas han preparado para este año. Lo interesante de estas tendencias es que aunque no son del todo nuevas, se han sostenido y se han ido fortaleciendo.

Lo que comenzó como un pequeño grupo preocupado por consumir productos amigables con el medio ambiente, se ha convertido en un sin número de grupos de consumidores que optan hoy en día por llevar un estilo de vida mucho más saludable. Pero no sólo se trata de alimentarse bien. La conciencia por llevar una vida más saludable incluye no sólo la alimentación, sino también el bienestar mental. Así pues, la búsqueda para lograr el bienestar mental y físico seguirá siendo una tendencia mundial para los próximos años.

En cuanto a la alimentación, los consumidores están recurriendo desde ya hace algunos años al consumo de productos bio, vegan, libres de pesticidas, etc. Y el lugar en donde pueden encontrarlos es dentro de su misma localidad, por ello recurren a los productores locales, pues al tener a estas empresas al alcance de la mano, pueden “supervisarlas” más de cerca; pero también porque ofrecen frescura a la hora de escoger los alimentos. Finalmente los consumidores se han dado cuenta que “parecer” sofisticado comprando cosas importadas carece de sentido cuando lo más importante es la salud, el impulso de las industrias locales, la sustentabilidad y la frescura. Un ejemplo de esta tendencia es la preferenciapor las marcas locales que ya mencionábamos con anterioridad, el impulso por las tradiciones y los alimentos locales, así como las ferias que los diferentes estados, al menos en la Unión Europea, organizan para impulsar a los productores de la región. Y aunque los nombres de estos eventos, así como su impulso principal cambia, la finalidad última es la misma, conseguir productos frescos y saludables impulsando a los productores locales.

En cuanto a la salud mental, la meditación y el yoga son actividades que han ido ganando terreno. Ya no se trata de actividades realizadas sólo por mujeres o por unos cuantos.  Cada vez más empresas recomiendan a sus empleados afectados por el estrés laboral, practicar actividades que les ayuden a lograr la serenidad. Mirar por los demás también es una recomendación que hacen aquellos expertos en el desarrollo de la paz interior y la conciencia. Y es que cada vez más, veremos personas preocupadas por participar en una causa social, ya sea grupal o de manera individual, con el objetivo de contribuir a crear un mundo mejor. Las empresas también estarán más envueltas en causas sociales como una respuesta a la preocupación de sus consumidores.  El consumismo, que ya se veía como un comportamiento poco responsable, será sustituido por una creciente preocupación por lo que se compra, por cómo se ha producido, así como por las condiciones en que laboran los trabajadores que participaron en la producción de estos artículos.

"La niñera ha muerto". Periódico Síntesis. 11.01.2016

Recuerdo hace algunos años cuando los padres sentaban a los niños frente a la televisión por horas. Es la niñera de la casa, decían. Ahora todo va cambiando y los teléfonos celulares, las computadoras, los juegos electrónicos y demás dispositivos, dejaron sin trabajo a la televisión. Aquí en Alemania, en muchas casas, los niños ya no ven la televisión; para qué si hay Internet.... la televisión ha muerto.
 
Cuando cursaba la carrera de Ciencias de la Comunicación tuve que leer cientos de estudios sobre la influencia de la televisión en los niños. Estudiosos de todos los países se aferraban en conocer en qué medida los contenidos de la televisión influían en el comportamiento de los niños, si afectaban la inteligencia, el desarrollo, etc. Ríos y ríos de investigaciones se escribieron al respecto.


De pronto, fueron apareciendo los juegos electrónicos, las computadoras y los teléfonos celulares. Una combinación de muestra de estatus, inteligencia y novedad se apoderó de todos. Se creía que si los niños sabían manejar con soltura estos aparatos, con el tiempo serían también los más inteligentes, los que sacarían mejores notas en el colegio porque tenían “otras habilidades”, aquellas habilidades que los mismos padres no tenían. “Mira, cuando tengo un problema con el teléfono, mi hijo de siete años me ayuda, porque yo no doy una...” decían orgullosos. Otros iban más allá: “Este niño será un genio, mira qué bien maneja la computadora”. Entonces, que los niños dedicaran tiempo a manejar estos aparatos y que aprendieran a usarlos con soltura, era algo que había que ser fomentado. 

Así, silenciosamente estas herramientas fueron ganando terreno y pasaron a ser el centro de atención de las investigaciones. Y aunque los protagonistas han cambiado, algunos temas siguen siendo los mismos: la influencia de los contenidos, cuántas horas son las adecuadas, si se puede aprender por los diversos medios, si afectan el desarrollo, la inteligencia, etc. 

Sin embargo, a diferencia de la televisión, un terreno nuevo y confuso es sin duda la dinámica “realidad vs virtualidad” que se vive en la red por medio de estos instrumentos y su papel en cuanto al desarrollo de habilidades sociales se trata. Unos se decantan por asegurar que los dispositivos electrónicos hacen que el niño desarrolle una habilidad social virtual. Otros opinan que esta habilidad social no es tal y que el prolongado uso de estas herramientas evita la sociabilidad o contacto social real, lo cual resulta en detrimento de sus habilidades sociales reales, que al final del día son las que más importan. 

Lo cierto del asunto es que en el pasado, el papel de la televisión era muy claro: entretener. El control era mucho más sencillo. Con una vuelta que se dieran los padres por el espacio en donde se encontraba la televisión, era fácil saber qué estaban viendo; o sólo con escuchar desde lejos, podían controlar la exposición. Era un objeto, situado en un lugar determinado cuya finalidad era entretener. Hoy en día el control se vuelve mucho más complicado y extenuante para los padres con tantos dispositivos portátiles disponibles, poseedores de múltiples funciones y en constante desarrollo. Así, los niños pueden usar el teléfono celular y jugar, escuchar música, traducir, buscar una definición, etc. Si están en la computadora “estudiando” o buscando información, pueden cambiar de pantalla o usar los audífonos para evitar que los padres sepan qué están escuchando. Y si tienen “tableta” y se las exigen en el colegio, los padres tienen la idea de que los niños están estudiando cuando en realidad el aparato está lleno de juegos y distracciones. Y si se cuenta día y noche con acceso a Internet en la casa, el problema se vuelve mucho más complejo; ya sin mencionar que si quien maneja mejor todo lo relacionado con los dispositivos, la red y la conectividad, son los hijos y no los padres, nos encontramos frente a un verdadero aprieto.

Ante este dilema lo mejor es educar a los niños en la confianza, la responsabilidad y el autocontrol haciéndolos partícipes de su propio desarrollo. Sólo así podremos salir airosos de tal atolladero.

"Regalos no deseados". Periódico Síntesis. 04.01.2016

Cada año vemos filas de personas en las tiendas, cambiando las cosas que otros les regalaron en Navidad; ya sea porque no les gustaron o porque no les quedaron. Y aunque siempre esperamos que nos regalen algo que nos guste, la mayor parte de las veces, si no es que con anticipación pedimos lo que queríamos, nos regalan algo que no nos deja satisfechos del todo.

Pedir el ticket para ver si se puede cambiar el regalo es ir demasiado lejos, y lo mejor es cuando quien obsequia ofrece esa oportunidad a quien le dio el presente. Una de las primeras soluciones es guardar lo recibido para regalarlo después. Sí, el conocido “roperazo” es real y muchas personas lo hacen, lo peor es que se nota. Lo ideal es evitarlo. 

Pero, ¿por qué seguimos regalando, tratando de identificar los gustos de los demás e invirtiendo horas tratando de encontrar el regalo perfecto?. Para los que regalan, es una forma de mostrar aprecio por el otro. Y para los que reciben, que alguien les obsequie algo que estaban deseando o algo que ni siquiera se esperaban, pero que coincide con sus gustos, no tiene precio. Es una actividad totalmente emocional.

Es por eso que las dichosas tarjetas de regalos, en donde se pone una cierta cantidad de dinero para que la persona compre lo que quiera en una tienda departamental en particular, joyería, juguetería, etc., no son tan aceptadas del todo. Hace ya un buen tiempo que las empresas ofrecen esta opción y éstas no han remplazado totalmente la costumbre de dar regalos personalizados. El monto del “regalo” o la cantidad a poner en la tarjeta, es el primer inconveniente. ¿Qué tanto es mucho o poco?. A menos que aquél que acepte el regalo sea muy agradecido, cualquiera que sea el monto se traducirá en generosidad o tacañería. La mal vista costumbre de regalar dinero al otro se oculta un poco con las tarjetas, pero al final es un poco de lo mismo y muchos ven esta acción como una falta de tiempo y de preocupación por los demás.

Entonces, ¿cuál es el regalo perfecto?. Para recibir el regalo perfecto , tanto la persona que regala, como la que recibe, tienen que estar en el mismo “canal”; esto es que ambos tienen que tener la misma idea de lo que es un regalo perfecto, ya sea una tarjeta con dinero para comprar cosas en una tienda, una tarjeta de recortes hecha a mano, dinero, ropa, calcetines, un libro, chocolates, etc. ¿Cómo se logra?. Con los niños es más fácil, pues éstos hacen una lista  a “Santa” de lo que les gustaría recibir y a menos que Santa les regale algo que no pidieron, seguramente veremos caritas felices. Entre adultos, el asunto es un poco más complicado. Entonces, no es necesario hacer una lista, pero sí se puede, con meses de anticipación, decir lo que a uno le gustaría recibir, qué artículo no se debe confundir con el otro, qué colores no nos gustan, etc... Hay que pensar con antelacion y entonces dar “pistas” de los diferentes regalos que nos gustaría recibir. Obviamente no sólo pensar en lo más caro, dar opciones variadas de diferentes precios asegura que recibamos algo que nos guste. Ya si el que regala no entiende las pistas, es otra cosa, pero tratar de que a uno le regalen algo que le gusta, también está permitido. Quien regala se sentirá feliz de haber “encontrado” el regalo perfecto y el que recibe estará contento con lo recibido.

Les deseo que este año que inicia esté lleno de éxitos tanto en el ámbito personal como en el profesional. Feliz 2016 y excelente inicio de semana para todos.