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"México en Praga". Periódico Síntesis. 26.07.2016

Desde el exterior, el país se desdibuja, las noticias llegan, pero las situaciones ya  no se viven, se observan, se leen. México se vuelve entonces lejano y a veces, difícil de entender. Y si uno busca al país en el exterior, se lleva una innumerables sorpresas, algunas buenas, y otras no tanto, pues no siempre se encuentra al país que se conoce; lo que se encuentra son diferentes propuestas, diferentes formas de vender a México.
 
Insistente busco a mi país en cualquier lugar en el que me encuentre. Quiero ver qué se dice de él y cómo se dice. Algunas veces me encuentro con que México es un poco americano, un poco prehispánico, un poco la conquista, un poco historia, un poco recuerdo. Otras veces, las más duras, son cuando me topo con la violencia y los problemas sociales, políticos y económicos por los que éste atraviesa. Explicar estas situaciones se vuelve un poco difícil estando tan lejos. Yo puedo decir muchas cosas buenas sobre mi país, pero más interesante aún es conocer lo que los otros dicen, lo que se proyecta del país en el exterior. Quienes siempre dicen algo de México son las empresas que venden como atractivo principal al país y su riqueza cultural. Tal es el es el caso de los restaurantes mexicanos en Europa.

A decir verdad, con lo que me he encontrado es que la mayoría de los restaurantes que he visitado adoptan dos o tres elementos mexicanos como los chiles, el guacamole y el tequila para “parecer” mexicanos; sin embargo, lo que ofrecen en el menú generalmente es comida tex-mex. Durante el tiempo que llevo viviendo en Europa, sólo en dos restaurantes he encontrado comida mexicana; con sus carencias por supuesto, pues la distancia y la diferencia de clima, hacen que los ingredientes simplemente no existan o que no sen encuentren en la situación ideal para ser utilizados. Son estos restaurantes, quienes van dando a conocer nuestra gastronomía a quien no tiene la oportunidad de viajar a nuestro país. Son ellos quienes van creando paladares y quienes van mostrando una parte de México a sus comensales. Por eso creo que es necesario hacer mención de aquellos restaurantes que lo están haciendo muy bien. 

Agave”, un restaurant mexicano en Praga, logra con la calidad de su comida y el ambiente, una experiencia placentera en donde se presenta un México muy refinado. Con una propuesta elegante, “Agave” toma elementos significativos del país tales como Frida Kahlo, los murales de Diego Rivera, Acapulco, las calaveras y el maíz, y los combina para crear un ambiente acogedor. Juega con el achiote, los tacos, los frijoles, el aguacate y las quesadillas con el fin de ofrecer modernos platillos mexicanos de alta calidad, salpicados de la cocina tradicional mexicana. Además de ofrecer jamaica, horchata, Jarritos, tequila y cerveza, invita a sus clientes a degustar el sotol y mezcal. Es en este escenario en donde  me agradó enormemente encontrar la oferta de 5 marcas de mezcal: San Cosme, Zignum, Vida, Del Maguey y Gusano Rojo. Ya en otros restaurantes había encontrado Mezcal, pero sólo una marca. En “Agave” no hay sólo cinco marcas de mezcal, sino que además se ofrecen 5 cocteles preparados con esta bebida, lo cual hace que quien no ha probado nunca el mezcal, lo haga también en combinaciones de muy buen gusto. Así, Mezcal Burro, Mezcalina, El Mural, Mezcal Margarita y el Vampiro son cócteles embajadores del mezcal en Praga.  Felicidades a “Agave” por tan estupenda propuesta.

Me despido deseándoles un excelente inicio de semana y recordándoles que que si el mezcal no ha sido apreciado en México, no se preocupen que en Europa ya tiene quien lo quiera.

¿Por qué es tan importante el Acuerdo de París sobre Cambio Climático?". Periódico Síntesis. 02.05.2016

El pasado 22 de abril, en el marco del Día de la Tierra, se firmó el Acuerdo de París sobre Cambio Climático. Representantes de 175 países firmaron el acuerdo, según la ONU, hasta ahora el mayor número de países que en un día firman un instrumento internacional.
 
Entre los puntos más importantes de este pacto, se encuentran los siguientes:

1. Este acuerdo sustituye al Protocolo de Kioto, aprobado en 1997 y que entró en vigor en 2005. Éste, contemplaba lograr que para 2008-2012, los países desarrollados disminuyeran sus emisiones de gases de efecto invernadero a un 5% menos que el nivel de 1990. Lo que se se sabe es que se superó la meta y que se logró una reducción del 22,6%. 

2. El principal objetivo es frenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Un objetivo concreto es retener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2ᵒC. Incluso se habla de trabajar para lograr que para el 2100 este límite baje hasta 1.5ᵒC. Esto contribuiría a reducir los riesgos del cambio climático. Actuamente, según la “Declaración de la Organización Meteorológica Mundial sobre el estado del lima mundial en 2015”, todavía estamos por debajo de los 2ᵒC.

3. Cada país debe elaborar sus planes climáticos, en el 2020 se evaluarán los resultados y se actualizarán los compromisos.

4. Existe un fondo climático de 100.000 millones de dólares que serán usados a partir del año 2020 para este propósito. Los resultados del uso de este fondo serán revisados antes de 2025.

¿Pero por qué es tan importante este acuerdo?. 

En primer lugar, el cambio climático afecta a países y sobre todo a las personas. El desarrollo económico mundial está conectado con el clima. Si se afecta la agricultura y baja el rendimiento de los cultivos, los países más pobres podrían aumentar en un 15% su población de personas en pobreza para 2030. 

Según la ONU, reportes realizados por el sector mundial de los seguros han advertido que un mundo con una temperatura por encima de los 2 grados sería imposible de asegurar. Para darnos una idea de lo que está sucediendo, según el Banco Mundial, entre 2000 y 2015,  se registraron los 14 años más calurosos desde que se iniciaron los registros hace más de 130 años. Además, los peligros derivados de estas altas temperaturas se traducen en  desastres climáticos tales como huracanes, inundaciones y sequías en donde los menos favorecidos, personas en desventaja social y económica, son quienes se ven fuertemente afectados. 

Independientemente de la firma del acuerdo, valdría la pena que las empresas revisaran el documento y que bajo esa luz re-analizaran sus Misiones y Visiones. Así, en el marco de los objetivos de este acuerdo y con miras al cuidado del medio ambiente, las empresas podrían contribuir con sus acciones a lograr no sólo los objetivos de este acuerdo, que en lo principal busca un desarrollo sostenible bajo en emisiones, sino a trabajar para mantener al planeta fuera de los peligros que ocasiona el calentamiento global.

"El impuesto al azúcar en Reino Unido". Periódico Síntesis. 11.04.2016

Ahora que Reino Unido ha decidido imponer el llamado “impuesto del azúcar” a las bebidas refrescantes, me han preguntado si esto ha significado un asunto importante para los consumidores en México. Recordemos que a inicios de 2014, México impuso un gravamen del 10% de impuestos a bebidas gaseosas y un 8% a bocadillos altos en calorías. La disposición para combatir la epidemia de la obesidad y la diabetes ha dado sus frutos y hoy en día el consumo de estos productos se ha reducido.
 
Y es que en este sentido, muchos voltean a ver el caso de México, Italia y Francia, que han tomado medidas similares, para saber si la disposición puede ser viable o si al final resulta contraproducente. Al igual que en nuestro país, la medida en Reino Unido está destinada a reducir los altos niveles de obesidad infantil, pues las investigaciones realizadas sugieren que los niños británicos de cinco años consumen anualmente lo que equivaldría a su peso en azúcar. Se prevee que de seguir así, la niñez de las próximas generaciones tendría un sobrepeso de 50% para los niños y de 70% para las niñas.

Aunque la resolución entrará en vigor hasta el año 2018, el gobierno ya contempla recaudar unos 660 millones de euros (520 millones de libras) al año. Dinero que el gobierno planea invertir en programas de promoción al deporte en las escuelas. Específicamente, con este impuesto, se verán afectados los fabricantes de bebidas que contengan más de 5 gramos de azúcar por 100 mililitros y con más de 8 gramos, pues el impuesto será cobrado a los fabricantes en vez de exigir un “sobreprecio” a los consumidores. 

Pero no sólo unos cuantos países están optando por esta medida. Organismos internacionales como la Federación Internacional de la Diabetes (FID) propuso que las epidemias de la obesidad y la diabetes se incluyan en la agenda global de la reunión de líderes del G-20 y que no sólo se hable de temas políticos y financieros, pues la enfermedad representa una enorme carga para la economía de los países en la que se gasta entre un 5 y un 20% de su presupuesto para salud (la diabetes tipo 2 está asociada con un alto índice de masa corporal). Si no se hace algo pronto, la FID prevee que para el 2040 uno de cada 10 adultos en el planeta tendrán diabetes y los casos pasarían de los 415 millones en el 2015 a los 642 en el 2014. Como resultado, el gasto destinado a salud en los países, aumentaría.

Obviamente que para poder llevar a cabo estas medidas, los principales obstáculos han sido, como era de esperarse, la industria alimentaria; pero también e inesperadamente, los políticos. Es este el caso de México,  en donde algunos legisladores han pedido que el país rebaje a la mitad el impuesto al azúcar.

Y no sólo eso, lo peor del caso es que activistas pro-impuestos al azúcar han denunciado que las empresas manipulan la información que se ofrece en los envases de los productos ocultando así el contenido del azúcar que muchas veces llega a ser de ocho a quince cucharadas para bebidas de 250 mililitros. Alarmante.

Estamos pues ante un caso de salud global, pero también frente a un serio caso de responsabilidad social. La pregunta que queda en el aire es ¿quiénes deberían iniciar el cambio con el objeto de contribuir a mejorar los hábitos alimentarios de la población, nosotros como consumidores, los gobiernos o las empresas?. La respuesta ante tal interrogante debería ser “todos juntos", sin lugar a dudas.

"¿Qué quieren los Milenio?". 22.02.2016. Periódico Síntesis

Con la finalidad de entender un poco más la influencia de las generaciones en la mercadotecnia, Euromonitor Internacional acaba de sacar un interesante reporte que trata sobre los comportamientos de consumo de la Generación Milenio (o Generación Millennial).

 
Recordemos quiénes conforman esta generación. Aunque a veces diversos autores aumentan o quitan años, los integrantes de la “Generación Y” o “Generación Milenio” y que son generalmente sujetos de estudio, tienen actualmente entre 25 y 34 años de edad. Al formar poco más de un 20% de la población mundial, es un segmento que llama fuertemente la atención.  

Las poblaciones más grandes de estos consumidores, según Euromonitor Internacional, las podemos encontrar en India con 209 millones, en China con 193 millones y en Estados Unidos con 43 millones. Sin embargo, aunque con pocos integrantes, los Milenio (o Millennials) con mayor poder adquisitivo se encuentran en Suiza, Noruega y Dinamarca. Especialmente importantes, por la combinación ingresos y tamaño de la población, son los integrantes de la generación Milenio de Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Brazil y México.

Como ya lo había comentado en otra columna, por su naturaleza digital, los Milenio están interesados en compartir y les interesa más comprar experiencias que cosas. Prefieren las marcas y productos que les hablen de manera personalizada y con los que puedan interactuar. Lo más importante para ellos son los dispositivos electrónicos y la ropa. Lo demás, como juegos, videos, etc, lo descargan vía Internet. Es por ello que no son tan adeptos a coleccionar “físicamente” CD´s, juegos de video o películas. La publicidad les convence más si es de boca en boca o si viene de blogueros y celebridades.

A diferencia de otras generaciones, los Milenio son muy diversos entre sí, pues podemos encontrar desde agricultores muy pobres de zonas rurales alejadas, hasta emprendedores muy ricos en ciudades cosmopolitas. A pesar de esta heterogeneidad, este grupo se vuelve homogéneo debido a la influencia de los contenidos de índole internacional a los que se exponen vía Internet. Así, artistas, íconos culturales, información y estilos de vida difundidos por las redes sociales y diferentes páginas de Internet, hacen que esta generación comparta elementos en común que de otra manera no tendrían.
Los teléfonos inteligentes son la herramienta que los mantiene conectados a Internet; en mayor medida para buscar información, tomar fotos, escuchar música, leer determinados contenidos o conectarse a las redes sociales. Las computadoras portátiles y de escritorio son más usadas para leer blogs, realizar compras, ver videos, enviar correos, etc.

Su apariencia, hacer deporte y viajar están entre sus principales intereses. Por ello, cada vez más los veremos inscritos en gimnasios y viajando. Para ellos, la moda rápida a bajo precio que ofrecen algunas cadenas de tiendas es fundamental, pues no sólo les permite comprar más ropa y más veces durante el año, sino que los ayuda a reflejar los estilos de vida y las tendencias de la moda que se encuentran dentro de su entorno social, tanto real como virtual. 

Sin duda seguiremos hablando más de esta generación, pues aún no todo está dicho. Como cualquier otra, seguirán cambiando conforme pase el tiempo y será interesante conocer sus nuevas preferencias.



"Tendencias de consumo 2016" (2a de dos partes). Periódico Síntesis. 25.01.2016

La semana pasada hablábamos de las tendencias de consumo para el 2016 y los años venideros. Y aunque hay muchas tendencias, la gran mayoría de ellas se integranen una sola: la búsqueda por el bienestar físico y mental.
 
La alimentación saludable será una tendencia que se irá fortaleciendo, pero también la práctica de actividades físicas que deriven en la paz mental y el despertar de la conciencia. Para ello, el yoga y la meditación han sido actividades que han ido en aumento. Sin embargo, practicar estas dos actividades no ha sido suficiente, por eso los consumidores han empezado a cambiar sus hábitos de consumo pensando en los demás. Esto es que, derivado de los problemas en los que se han visto involucradas algunas marcas, el consumidor se ha convertido en un ente más conciente de su entorno y de los otros seres humanos, de las desigualdades sociales, de la falta de oportunidades y lo más importante, de cómo sus prácticas de consumo han ayudado o beneficiado no sólo al medio ambiente, sino a las demás personas.

El desperdicio de los alimentos, la contaminación ambiental y las condiciones laborales de los trabajadores son sólo algunas preocupaciones que están empezando a tener los consumidores. Lo sucedido en Bangladesh alertó y mostró sólo la punta del iceber de lo que está pasando con la producción a bajo costo en los países menos favorecidos. Lo que hacía atractivas a las empresas usando el logotipo “Fairtrade” se ha transformado en escepticismo al darse a conocer “realidades” nunca antes develadas y que han derivado en la falta de credibilidad por parte de aquellos que creían que un sello era sinónimo de confianza.

Ante esta creciente falta de credibilidad en las grandes trasnacionales, muchos consumidores han adoptado un nuevo estilo de vida: comprar a productores locales. Y aunque los productos pueden ser más caros, pues estos pequeños empresarios no se benefician de la producción a gran escala, los consumidores pagan por la originalidad, el trabajo artesanal y por impulsar a estos productores locales que entre otras cosas se preocupan por el medio ambiente y que generalmente utilizan materias primas de la región para ayudar a otros productores locales

Y aunque parezca contradictorio, otra tendencia indica que los consumidores se dedicarán más a buscar ofertas y a cazar descuentos. Comprar artículos de calidad a menor precio será una tendencia en aumento. Una especie de hobby. En el futuro veremos un consumidor que si bien se preocupa por ahorrar, también puede pagar un poco más por un artículo que a sus ojos le ayuda a contribuir con una causa social o con el bienestar de otras personas.

Evitar el despercicio de los alimentos, cuidar el medio ambiente, alimentarse con productos sanos y libres pesticidas, practicar actividades que deriven en la salud física y mental; así como contribuir a mejorar el mundo en el que vive, son preocupaciones que se irán fortaleciendo con el paso del tiempo y que darán como resultado a un consumidor no sólo verde, sino comprometido consigo mismo, la sociedad y su entorno.

"Tendencias de consumo 2016" (Primera de dos partes). Periódico Síntesis. 19.01.2016

Cada inicio de año empiezan las predicciones para las tendencias, lo que está por venir, lo que marcará el rumbo de la moda y la tecnología, entre otros. En el campo de la mercadotecnia y los negocios, estas predicciones no se hacen esperar.

En esta ocasión, compartiré algunas tendencias de consumo que diferentes empresas han preparado para este año. Lo interesante de estas tendencias es que aunque no son del todo nuevas, se han sostenido y se han ido fortaleciendo.

Lo que comenzó como un pequeño grupo preocupado por consumir productos amigables con el medio ambiente, se ha convertido en un sin número de grupos de consumidores que optan hoy en día por llevar un estilo de vida mucho más saludable. Pero no sólo se trata de alimentarse bien. La conciencia por llevar una vida más saludable incluye no sólo la alimentación, sino también el bienestar mental. Así pues, la búsqueda para lograr el bienestar mental y físico seguirá siendo una tendencia mundial para los próximos años.

En cuanto a la alimentación, los consumidores están recurriendo desde ya hace algunos años al consumo de productos bio, vegan, libres de pesticidas, etc. Y el lugar en donde pueden encontrarlos es dentro de su misma localidad, por ello recurren a los productores locales, pues al tener a estas empresas al alcance de la mano, pueden “supervisarlas” más de cerca; pero también porque ofrecen frescura a la hora de escoger los alimentos. Finalmente los consumidores se han dado cuenta que “parecer” sofisticado comprando cosas importadas carece de sentido cuando lo más importante es la salud, el impulso de las industrias locales, la sustentabilidad y la frescura. Un ejemplo de esta tendencia es la preferenciapor las marcas locales que ya mencionábamos con anterioridad, el impulso por las tradiciones y los alimentos locales, así como las ferias que los diferentes estados, al menos en la Unión Europea, organizan para impulsar a los productores de la región. Y aunque los nombres de estos eventos, así como su impulso principal cambia, la finalidad última es la misma, conseguir productos frescos y saludables impulsando a los productores locales.

En cuanto a la salud mental, la meditación y el yoga son actividades que han ido ganando terreno. Ya no se trata de actividades realizadas sólo por mujeres o por unos cuantos.  Cada vez más empresas recomiendan a sus empleados afectados por el estrés laboral, practicar actividades que les ayuden a lograr la serenidad. Mirar por los demás también es una recomendación que hacen aquellos expertos en el desarrollo de la paz interior y la conciencia. Y es que cada vez más, veremos personas preocupadas por participar en una causa social, ya sea grupal o de manera individual, con el objetivo de contribuir a crear un mundo mejor. Las empresas también estarán más envueltas en causas sociales como una respuesta a la preocupación de sus consumidores.  El consumismo, que ya se veía como un comportamiento poco responsable, será sustituido por una creciente preocupación por lo que se compra, por cómo se ha producido, así como por las condiciones en que laboran los trabajadores que participaron en la producción de estos artículos.

"La niñera ha muerto". Periódico Síntesis. 11.01.2016

Recuerdo hace algunos años cuando los padres sentaban a los niños frente a la televisión por horas. Es la niñera de la casa, decían. Ahora todo va cambiando y los teléfonos celulares, las computadoras, los juegos electrónicos y demás dispositivos, dejaron sin trabajo a la televisión. Aquí en Alemania, en muchas casas, los niños ya no ven la televisión; para qué si hay Internet.... la televisión ha muerto.
 
Cuando cursaba la carrera de Ciencias de la Comunicación tuve que leer cientos de estudios sobre la influencia de la televisión en los niños. Estudiosos de todos los países se aferraban en conocer en qué medida los contenidos de la televisión influían en el comportamiento de los niños, si afectaban la inteligencia, el desarrollo, etc. Ríos y ríos de investigaciones se escribieron al respecto.


De pronto, fueron apareciendo los juegos electrónicos, las computadoras y los teléfonos celulares. Una combinación de muestra de estatus, inteligencia y novedad se apoderó de todos. Se creía que si los niños sabían manejar con soltura estos aparatos, con el tiempo serían también los más inteligentes, los que sacarían mejores notas en el colegio porque tenían “otras habilidades”, aquellas habilidades que los mismos padres no tenían. “Mira, cuando tengo un problema con el teléfono, mi hijo de siete años me ayuda, porque yo no doy una...” decían orgullosos. Otros iban más allá: “Este niño será un genio, mira qué bien maneja la computadora”. Entonces, que los niños dedicaran tiempo a manejar estos aparatos y que aprendieran a usarlos con soltura, era algo que había que ser fomentado. 

Así, silenciosamente estas herramientas fueron ganando terreno y pasaron a ser el centro de atención de las investigaciones. Y aunque los protagonistas han cambiado, algunos temas siguen siendo los mismos: la influencia de los contenidos, cuántas horas son las adecuadas, si se puede aprender por los diversos medios, si afectan el desarrollo, la inteligencia, etc. 

Sin embargo, a diferencia de la televisión, un terreno nuevo y confuso es sin duda la dinámica “realidad vs virtualidad” que se vive en la red por medio de estos instrumentos y su papel en cuanto al desarrollo de habilidades sociales se trata. Unos se decantan por asegurar que los dispositivos electrónicos hacen que el niño desarrolle una habilidad social virtual. Otros opinan que esta habilidad social no es tal y que el prolongado uso de estas herramientas evita la sociabilidad o contacto social real, lo cual resulta en detrimento de sus habilidades sociales reales, que al final del día son las que más importan. 

Lo cierto del asunto es que en el pasado, el papel de la televisión era muy claro: entretener. El control era mucho más sencillo. Con una vuelta que se dieran los padres por el espacio en donde se encontraba la televisión, era fácil saber qué estaban viendo; o sólo con escuchar desde lejos, podían controlar la exposición. Era un objeto, situado en un lugar determinado cuya finalidad era entretener. Hoy en día el control se vuelve mucho más complicado y extenuante para los padres con tantos dispositivos portátiles disponibles, poseedores de múltiples funciones y en constante desarrollo. Así, los niños pueden usar el teléfono celular y jugar, escuchar música, traducir, buscar una definición, etc. Si están en la computadora “estudiando” o buscando información, pueden cambiar de pantalla o usar los audífonos para evitar que los padres sepan qué están escuchando. Y si tienen “tableta” y se las exigen en el colegio, los padres tienen la idea de que los niños están estudiando cuando en realidad el aparato está lleno de juegos y distracciones. Y si se cuenta día y noche con acceso a Internet en la casa, el problema se vuelve mucho más complejo; ya sin mencionar que si quien maneja mejor todo lo relacionado con los dispositivos, la red y la conectividad, son los hijos y no los padres, nos encontramos frente a un verdadero aprieto.

Ante este dilema lo mejor es educar a los niños en la confianza, la responsabilidad y el autocontrol haciéndolos partícipes de su propio desarrollo. Sólo así podremos salir airosos de tal atolladero.

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