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"Las ventas por Internet, en ascenso". 24.02.2015

Si bien es cierto que realizar pagos por Internet causa miedo e incertidumbre a algunos consumidores, las estrategias que tanto empresas como bancos realicen para que la seguridad sea una constante, son fundamentales para que finalmente estos procesos sean una realidad en los diferentes países. Además, un servicio postal seguro es una herramienta indispensable para el proceso de venta y entrega de las mercancías que se compran vía Internet.
 
Según Euromonitor Internacional, es en Alemania y en Reino Unido en donde se concentra la mayor cantidad de compradores online. Los consumidores confían en los pagos que hacen en Internet y también en que las cosas que compraron llegarán a su destino. Y es que dependiendo del producto de que se trate, una compra puede llegar al día siguiente, si es que proviene del mismo país de destino y dos o tres si viene de otro país que se encuentra dentro de Europa.

A pesar del aumento del “Showrooming” (visitar las tiendas para probarse la ropa o zapatos o para ver las cosas físicamente y después comprarlas en Internet), las personas compran en Internet porque encuentran siempre mejores precios que en las tiendas. La facilidad con que se pueden comparar precios en la red hace que los consumidores compren a mejores precios o que incluso aprovechen “minutos” de rebajas o cupones de descuento que han obtenido con compras anteriores vía Internet.

Los compradores están pues totalmente entrenados para poder identificar tanto las ofertas, como las especificaciones que cada empresa les ofrece en la compra de sus productos. Por ejemplo, son muy cuidadosos al revisar si es posible regresar el artículo comprado y si el envío va por cuenta del vendedor y no del consumidor. Aunque algunas veces se tiene que pagar el costo por el envío, en Alemania generalmente es posible regresar productos que fueron comprados en el país, sin cargo alguno, dentro de las 4 semanas siguientes a la fecha en que el paquete fue recibido. Por esta práctica se entiende que la persona probó el producto y que no le gustó o que no le quedó. Por supuesto que el producto ya fue pagado por el consumidor, y en caso de una devolución, el dinero también le es devuelto al comprador en los próximos días. 

Quienes más disfrutan de hacer este tipo de compras son los hombres, pues se ahorran la caminata de ir de tienda en tienda comparando precios o buscando lo que necesitan (algo nada común en ellos, por cierto). Y es que parece mentira, pero muchas veces, las tiendas no tienen el color o el artículo que los consumidores están buscando. En Internet es más fácil identificar quién tiene el producto, quién ofrece el mejor precio y quién ofrece más ventajas para realizar la compra (envío, cupones, descuentos, regalos, etc.) todo desde la comodidad de su casa.

Y aunque la ley avala estos intercambios y ya se han elaborado diferentes leyes para proteger tanto al consumidor, como a las empresas, nada es perfecto y siempre existen excepciones a la regla.
En el futuro, las estrategias por parte de las empresas en cuanto a ventas online serán mucho más sofisticadas y ofrecerán muchos más beneficios para los consumidores. Mientras tanto, aunque la industria aún se está abriendo camino, no tendremos mucho que esperar para aprovechar estas ventajas.