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¿Qué hace a una mujer poderosa?. 04 de Febrero de 2014.

La revista Forbes enlista a las 100 mujeres más poderosas del mundo. A la cabeza se encuentran Angela Merkel (59 años) Canciller de Alemania, seguida por Dilma Rousseff (66 años), Presidenta de Brasil; le siguen Melinda Gates (59), Michelle Obama (50) y Hillary Clinton (66).

De estas 100 mujeres, algunas son Directoras Generales de importantes empresas,  otras se dedican a la política, otras son activistas o empresarias. Pero ¿cuáles son las características que hacen que estas mujeres ocupen puestos de poder y que formen parte de esta lista de las mujeres más poderosas?. Ellas ocupan puestos que no hubieran obtenido, o que no hubieran desarrollado efectivamente, si no contasen con una educación adecuada. Es pues, en definitiva, la educación un factor fundamental de éxito. Sin embargo, algunas mujeres no han tenido la oportunidad de educarse o no han tenido ni siquiera acceso a la educación en sus países. ¿Cómo se puede aprovechar una oportunidad cuando ésta simplemente no existe?. Definitivamente, la primera oportunidad que estas mujeres poderosas tuvieron en su vida, la constituyó la educación. Es por eso que es sumamente importante que las niñas tengan igualdad de oportunidades en cualquier parte del mundo.

La historia de Malala Yousafzai es sólo una de tantas historias de niñas a las que no se les permite acceder a la educación en sus países. A los 14 años, Malala, una reconocida activista paquistaní desde los 11 años en favor de la educación de las niñas de su país, fue herida por talibanes mientras se trasladaba en un autobús a su casa de regreso de la escuela. Lo que ha pasado después con Malala ya es historia, pues ha sido reconocida mundialmente con el Premio Sajarov del Parlamento Europeo 2013 a la Libertad de Expresión y Conciencia de la Eurocámara. Sin embargo, otras niñas aún necesitan educación en varios rincones del mundo, los más pobres la mayoría de las veces y en las comunidades rurales, en donde es frecuente que se matriculan menos niñas que niños. Es por eso que organismos diversos como el Banco Mundial, se preocupan por hacer llegar la educación a todos los rincones del mundo teniendo en cuenta siempre que exista una igualdad de género. De hecho, uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2015 (The Millenium Development Goals and the Road to 2015), es lograr la educación primaria universal para 2015.

Pero la situación no es tan sencilla, en algunas regiones por ejemplo, los padres no autorizan a las niñas a asistir a las escuelas si los maestros son del sexo masculino. La falta de docentes de sexo femenino, es también uno de los factores que causan una inscripción deficiente. Al final se convierte en un círculo vicioso en donde las niñas no se preparan, no pueden ser maestras y otras niñas no pueden inscribirse porque no existen docentes del sexo femenino.

Esperemos que muy pronto las oportunidades sean las mismas tanto para niñas como para niños. Una madre preparada puede hacer frente de mejor manera a los retos de la educación de sus hijos. Desgraciadamente, las trabas culturales no terminan y las oportunidades no llegan.