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"¿Está México “engordando”?". 08 de Julio de 2013.



Hace apenas unos días me encontré con un artículo muy interesante de Alfonso de los Reyes en Euromonitor Internacional. En este artículo, el analista propone algunas causas por las cuales se ha incrementado el sobrepeso en Latinoamérica.
 
Según este analista, la obesidad creció un 99% en esta región en tan sólo 17 años. Así, el pasado 2012 el 61.95% de los Latinoamericanos tenían algún grado de sobrepeso. En México, específicamente, el 75.1% tenía algún grado de obesidad y el 36.9% eran obesos. Comparado con otros países de Latinoamérica, México ocupa el primer lugar, en este sentido, seguido por Venezuela y Bolivia.

Según de los Reyes, algunos de los factores que han causado este crecimiento, han sido el incremento económico de la región, así como el aumento de cadenas de comida rápida en los distintos países. Sin embargo, si bien es cierto que es posible encontrar lugares en donde la comida tiene un precio accesible, también es cierto que muchas personas no saben cuánta comida o porciones son suficientes para su cuerpo, edad y estatura.

Acertadamente, este analista indica que muchos latinoamericanos no leen las etiquetas de los alimentos para informarse de su valor nutricional. Sin embargo, yo me preguntaría: ¿sabe el mexicano o el latinoamericano, cuántas calorías debe consumir según su estatura, peso y edad?. Si entramos a cualquier restaurante de comida rápida veremos a varias personas de diferentes edades, pesos y estaturas, comiendo la misma hamburguesa. ¿Cuánto es suficiente para nuestro cuerpo?. Creo que el principal problema es que no sabemos cuánto es suficiente para nuestro cuerpo, cuántas verduras, cuántas frutas, cuántos carbohidratos, cuántas proteínas. Generalmente llegamos a un restaurante y nos encontramos con unas porciones bastante generosas, lo cual es bueno para nuestro bolsillo; sin embargo, si sabemos más o menos cuánto es suficiente para nosotros, surge el dilema si debemos comerlo todo, dejarlo en el plato (tirar la comida), o “pedirlo para llevar”. Práctica, esta última, que en algunos segmentos de la población está totalmente estigmatizada por considerarse “de mal gusto”.

Si bien es importante describir todos los elementos que contienen los productos en el empaque, así como su valor nutricional, si no sabemos qué debemos comer y cuánto, de poco sirve. La verdad es que hablar de obesidad, y sobre todo en Latinoamérica no es un tema fácil; y según este analista, el futuro de la obesidad en Latinoamérica se vislumbra un tanto negativo, pues se espera que para el 2017 el número de obesos se incremente en un 17% en la población mayor a los 15 años, lo cual representa que para este mismo año, el 68% de la población latinoamericana tendrá algún grado de sobrepeso.

Los gobiernos ya están tomando algunas medidas para revertir la obesidad en algunos países; sin embargo, creo que dentro de cada familia y sobre todo, cada individuo en particular, tendría que hacer esfuerzos para lograr una alimentación más saludable y equilibrada, informándose más sobre lo que su cuerpo necesita. La costumbre de “pedir para llevar” no debería verse estigmatizada y los restaurantes podrían ofrecer esta opción a sus comensales, como una manera de interesarse también por su bienestar. Algunos restaurantes de comida rápida han incluido a las ensaladas como una opción saludable, pero se podrían hacer más cosas.

A veces, es en las crisis en donde florecen las mejores ideas. Creo que esta es una oportunidad para muchos emprendedores de ofrecer productos y servicios relacionados con la nutrición, que ayuden a las personas a mantenerse saludables y en forma, sin que estos servicios se encasillen como servicios destinados únicamente a bajar de peso. Es necesario que existan restaurantes especializados, en donde se ofrezcan comidas balanceadas y personalizadas para los clientes que se preocupan por su salud. Es tiempo que aquellas personas interesadas por su salud y nutrición sea vista como una persona responsable e inteligente y no como alguien vanidosa, que sólo se preocupa por su imagen o que busca bajar de peso.

Esperemos que estos datos tan preocupantes sobre el incremento de la obesidad no se cumplan y que en el futuro próximo encontremos diferentes opciones para mejorar nuestra alimentación.