Translator

"Una oportunidad para los blogueros". 24 de Junio de 2013



Apenas la semana pasada The New York Times Co. anunció que a partir de este próximo jueves, aquellos lectores que accedían a sus páginas mediante las apps de sus teléfonos inteligentes, tendrán que pagar por los artículos que lean. La noticia, por demás obvia, puede ser una oportunidad para aquellos que escriben en la red y que comparten sus artículos de manera gratuita.
 
Ansiosos por buscar noticias frescas de fuentes reconocidas y veraces, los lectores generalmente acuden a los periódicos de mayor circulación, con el objeto de contar con información fidedigna, vía Internet. Sin embargo, algunos internautas no están dispuestos a pagar por tener este acceso. Considero que a raíz de estos cambios, los lectores que antes leían de manera gratuita periódicos como The New York Times, estarán buscando fuentes alternativas que los provean de información confiable, sin tener que pagar. Esta es una oportunidad de oro para aquellos que cuentan con una página o blog y que se dedican a escribir sobre temas especializados. Y es que una de las desventaja de la mayoría de los periódicos siempre ha sido hablar poco, pero de mucho. Para quien está interesado en todas las noticias que ahí se incluyen,  esto puede resultar interesante. Sin embargo, existe una extensa mayoría a quienes sólo les interesan uno o dos temas en particular.

Cuando hablo de una oportunidad de oro, me refiero al hecho de que los blogueros generalmente escriben sobre un tema determinado y al ganarse la confianza de sus lectores sobre ese tema, su fama y confiabilidad irán creciendo hasta convertirse en una referencia obligada en cuanto a cierto tópico se refiere. Entonces, los internautas habrán encontrado una nueva fuente que satisfaga sus necesidades de información, y ya no tendrán que pagar (claro, hasta que este nuevo referente empiece a cobrar por lo que hace).

Los periódicos y todo aquel que invierta dinero, esfuerzo y trabajo en lo que realiza, tiene el derecho de recibir una remuneración a cambio. De eso no hay duda. Y es que los diarios están perdiendo a sus subscriptores en papel, porque éstos ahora utilizan más las computadoras y los teléfonos para accesar a la información de los periódicos. Este parece ser un paso obligado para los diarios; aquellos subscriptores que tenían en papel, se irán cambiando gradualmente hacia una subscripción en línea.

 Sin embargo, hablando de nuevos subscriptores e Internet, la actitud de los internautas es diferente. Habiendo tantos “peces en el mar”, los lectores se encuentran reacios a pagar por leer  contenidos; es por eso que primero buscarán fuentes que les den la misma satisfacción que les daban aquellos diarios o fuentes que ahora están empezando a cobrar por los accesos, antes que pagar por el servicio. Y es que la experiencia les ha dicho que en Internet “todo es de libre acceso”, y seguirán luchando por esta opción hasta que les sea posible. Si al final del día no encuentran ninguna opción confiable, definitivamente pagarán con gusto por el acceso a las fuentes que les provean información verídica.  Pero mientras esto sucede, los blogueros tienen la oportunidad de cautivar y convencer con sus contenidos a todos aquellos que están en la búsqueda de información confiable.

Debido a estos cambios, en el futuro veremos pues, el surgimiento de nuevos “protagonistas” en la escena virtual en cuanto a tópicos especializados se refiere.

"¿Práctico, Elegante o Fanático de la Forma?". 17 de Junio de 2013.



Hay a quien le gusta ir de tienda en tienda probándose ropa o zapatos que nunca va a comprar. Otros prefieren seguir las tendencias de sus diseñadores preferidos y comprar los atuendos y colores que están de moda. Otros optan por lo más práctico, pero que vaya acorde con su estilo.
 
En realidad, los consumidores no somos materia fácil para los mercadólogos y aquellos interesados en hacernos comprar sus productos. En cuanto a la compra de ropa se refiere, un análisis minucioso de nuestros procesos de compra hará que ellos se acerquen más a nosotros y puedan entonces, ofrecernos exactamente lo que estamos buscando. Al respecto, hace unos meses, Euromonitor Internacional dio a conocer tres tipos de compradores de ropa que considera son los más representativos a nivel global: Práctico, Fanático de la forma y Elegante.

El primero es aquél que busca comodidad y practicidad. Para ellos, la ropa debe ser fácil de usar y de cuidar. Una prenda fabricada con telas de calidad y de uso confortable, será más valorada que aquella que ostente una determinada marca o que tenga un estilo determinado. Por lo regular, compra una vez cada temporada y “repone” prendas que ya se gastaron por el uso y que son de su preferencia. Generalmente, tiene en mente lo que quiere comprar, lo busca y finalmente lo adquiere; pues la mayor parte de las veces, se decide por lo que está a su disposición en ese momento dentro de las tiendas. No se desgasta pensando en tendencias o en buscar algo que difícilmente puede encontrar. A diferencia del elegante, busca consejo en su pareja, familiares o amigos en cuanto a la ropa que debe comprar.

El fanático apropiado o en plena forma, está interesado en que su ropa sea de la más alta calidad y que le quede a la perfección. La selección de prendas está determinada por cómo hace que se vea su cuerpo; esto es, si la prenda hace que su cuerpo se vea bien. La compra de ropa está determinada definitivamente más en por cómo le queda, que por si tiene que reponer algo que ya se deterioró en su closet. Las compras pues, se dan siguiendo esta prioridad. Es por eso que generalmente compra algo una vez al mes. Los aparadores son los que captan la atención de este tipo de comprador, y es probándose la ropa como se convence de comprar algo que hace que su cuerpo resalte. Estos compradores también valoran la calidad de la ropa, la marca y los materiales con los cuales están hechas las prendas. 

El elegante busca marcas y está al pendiente de los diferentes cambios en la moda, los cuales por supuesto, sigue de cerca por medio de revistas, blogs de moda, publicidad de las diferentes marcas de ropa que este comprador aprecia, u observando a aquellas personas que para él son dignos de imitar por su marcado gusto, el cual está acorde con su estilo. Usa ropa pensando en la ocasión y no está tan preocupado en la durabilidad de la prenda, como el práctico. Aunque tiene su propio estilo, lo actualiza siguiendo las diferentes tendencias. Este tipo de compradores dedican hasta un año entero en actualizar su guardarropa, es por eso que compran más elementos al mes que los otros dos tipos de compradores. Saben apreciar las rebajas y son más dados a comprar ropa en descuento, pero que satisfagan sus necesidades. No son dados a sustituir ropa porque la usan unas cuantas veces para después llenar sus closets nuevamente con las últimas tendencias de la moda.

"Buscando la diferencia". 05 de Junio de 2013.



Ahora que podemos encontrar casi todas las marcas alrededor del mundo, los mismos servicios y hasta casi los mismos alimentos, las compañías luchan desesperadamente por lograr la diferenciación de sus productos y servicios. Situación que se hace cada vez más complicada con la rápida imitación de esta recién alcanzada diferenciación por parte de otras compañías. En el pasado, una ventaja relativa era distintiva y útil para cualquier empresa, pues esto le permitía diferenciarse de sus competidores para lograr la preferencia de sus consumidores. Sin embargo, en un mundo donde la calidad y el servicio ya no son una ventaja, sino una obligación, se hace necesario buscar en lo local la fuente de riqueza y diferenciación que los productos y servicios requieren.
 
Un hotel bajo el agua, un viaje a marte o a la luna, platillos exóticos que sólo se pueden probar en un solo lugar, vistas impresionantes o experiencias inigualables, son algunas de las cosas que se tendrán que ofrecer y que serán los nuevos atractivos turísticos. Si todavía está pensando en cómo cocinar pollo estilo “Kentucky” o cómo copiar la salsa de otro restaurante, se está quedando en el pasado. Donde tiene que buscar es en lo local, algo que difícilmente se pueda copiar. ¿Qué puede ser nuevo, diferente y difícilmente imitable?. Esa es la clave para los negocios del futuro. Los consumidores ya no quieren más de lo mismo. Sin duda, las marcas globales seguirán vendiendo y los restaurantes de comida rápida también lo seguirán haciendo, pues aunque muchos los han copiado, fueron diferentes en un inicio y siguen estando a la vanguardia para la mala suerte de sus imitadores. Para lo que ya está muy visto, muy probado o muy vendido, es tiempo de buscar la diferencia y la novedad.

Apple es un ejemplo fundamental de innovación, sin duda una de las compañías cuyo trabajo primordial consiste en desarrollar nuevas herramientas para sus consumidores. Sin embargo, no sólo en el rubro de la tecnología es necesario hacer innovaciones. Las empresas de turismo en el mundo, se encuentran preocupadas por ofrecer a sus consumidores no sólo una cama, un cuarto cómodo, un buen restaurante y todos los servicios que se esperan de ellos; el reto de hoy en día radica en ofrecer a los turistas nuevas experiencias que los hagan regresar y hacer una publicidad de boca en boca que los ayude a ser el destino elegido por muchas más personas alrededor del mundo. 

Quienes llevan la delantera en este segmento son los hoteles de Asia. Éstos son reconocidos por toda la industria por tener altos estándares de servicio, privacidad y naturaleza. Algunas tendencias que ya se han podido descifrar, son el deseo de algunos ejecutivos por tener un mayordomo a su completa disposición, visitas a lugares que sólo en ese país se pueden encontrar, platillos que sólo se pueden probar en esas tierras y bebidas que difícilmente se pueden adquirir en otro lugar, todos organizados por el hotel y con las mayores facilidades y comodidades que se esperan de los turistas. La individualización, los deseos personalizados y la oferta de lo local, serán la nueva tendencia.

Recuerde que aunque algunas cosas se consideran muy lujosas, en el futuro se volverán normales. Así fue como se consideraban algunos servicios del pasado, que ahora se han vuelto fundamentales para atender a los clientes en cualquier hotel.

"México Estereotipado". 03 de junio de 2013.


La semana pasada me invitaron a dar una plática sobre comportamientos de consumo en México a un grupo de estudiantes de la Maestría en Derecho y Negocios Internacionales de la Universidad de Ostfalia en Wolfsburg, Alemania. Inicié con los datos principales para entrar en contexto: datos poblacionales, cantidad de hombres y mujeres, situación geográfica, etc.; para seguir con los datos duros sobre tendencias de consumo y comportamientos de compra. Además de las preguntas obligadas sobre el tema, surgieron otras más relacionadas con los estereotipos que como mexicanos, tenemos en el exterior. Entre los más negativos: la impuntualidad y el que se crea que no somos trabajadores ni productivos.
 
Como ya estoy acostumbrada a las preguntas obligadas y para estar segura de lo que pensaban, les pregunté directamente si creían que los mexicanos éramos las personas más trabajadoras del mundo o si pensaban que éramos las más flojas e improductivas. Nadie se atrevió a contestar, pero las caras lo decían todo. Sin embargo, esa misma cara les cambió cuando les mostré los datos que la OCDE tiene en su página y en donde se asegura que los mexicanos somos las personas que más tiempo dedican al trabajo tanto remunerado como no remunerado. En comparación con los otros países que pertenecen a la OCDE, el mexicano trabaja casi 10 horas al día, aproximadamente 2 horas más que el promedio de la OCDE. Por si esto fuera poco, los datos del organismo también apuntan a que son las mexicanas quienes trabajan más cuando a trabajo no remunerado se refiere y en donde la brecha entre hombres y mujeres es de 4 horas y 21 minutos aproximadamente.

Ya hace algunos años, la empresa consultora MERCER había realizado un estudio comparativo en 33 países en donde se encontró que los trabajadores de México eran quienes menos vacaciones recibían al año. Sólo 14 días en promedio, comparado los 34 días que se otorgan en la Unión Europea. Con menos vacaciones, los mexicanos no tienen más remedio que trabajar cuando los demás están disfrutando de sus días libres.
Definitivamente que todos hemos sido testigos de los servicios que se nos otorgan en los restaurantes u otros establecimientos en donde puede haber personas trabajando  porque el servicio se ofrece las 24hrs, como en el caso de algunas farmacias, restaurantes o tiendas de conveniencia.  Cosa que no sucede en los países más desarrollados. Y es que según datos del INEGI, el país tiene 2.5 millones de desempleados. Muchos de los cuales cuentan con estudios superiores a la secundaria terminada, el 73% para ser exactos. Es por eso que el mexicano tiene necesidad de trabajar y de cuidar de su trabajo, lo cual lo lleva a desempeñarse con mejor calidad en la mayoría de los casos y a otorgar un buen servicio, también salvo contadas excepciones. 

Si los datos apuntan a lo contrario, ¿por qué siguen pensando que somos flojos?. Probablemente, la televisión, las películas y los medios de comunicación han presentado una imagen de nosotros que no nos ha sido del todo favorable. También creo que muchos mexicanos perciben al país como un país de personas a las que nos les gusta trabajar,  sin saber que en realidad somos personas trabajadoras. Nos toca a cada uno de nosotros demostrar lo contrario, ciudadanos y medios de comunicación, a ver si de una vez por todas acabamos con ese estereotipo que tanto daño nos hace a todos.