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"El futuro de la industria automovilística". 27 de Mayo de 2013.

El pasado jueves se llevó a cabo el “International Trend Forum 2013” (Foro de Tendencia Internacional 2013) en la Ciudad de Wolfsburg, Alemania. El tópico principal se centró en las transformaciones que tendrá la industria automovilística en los próximos años, así como el futuro en cuanto a la venta de autos.

En dos días de convivencia, los asistentes pudimos escuchar opiniones de expertos alrededor del mundo que se centraron en tres aspectos o tendencias principales en la industria automovilística: E-mobility, Carsharing y Telematics.


El término E-mobility se refiere a la tendencia ecológica del uso de autos eléctricos y buscar ser más “verdes” en las tecnologías automovilísticas que se usen en el futuro. Aunque ya contamos en el mercado con una gran variedad de autos eléctricos, en el futuro esta tendencia seguirá en crecimiento para beneficio del medio ambiente, así como de los usuarios, quienes hoy en día están más interesados en contribuir con el cuidado de sus entornos. Esta tendencia se prevé tendrá buena acogida en los países emergentes, como China, quien está sufriendo en la actualidad de una grave contaminación en sus principales ciudades.
En cuanto al Carsharing, éste es un nuevo concepto de autos compartidos. Se trata de “usar” en vez de “poseer” un auto.  Aunque este servicio es relativamente nuevo, aún se encuentra en crecimiento y  se prevé que en el futuro, tenga mucho más auge. El concepto es llamado Car Clubs en Reino Unido y se trata de compartir los autos con otros individuos. En este caso, ninguno de ellos compra formalmente el auto, sino que se “subscribe”, por decirlo así, a una empresa que provee este servicio y posteriormente, el cliente sólo paga por el tiempo en que utiliza el auto.  En ciudades como Hannover, Alemania, ya se encuentra disponible este servicio con la marca Quicar de Volskwagen (https://web.quicar.de/). Otra empresa que provee este servicio, y que ya ha sido comprada por Volkswagen es Greenwheels, fundada en 1995 y cuyos servicios se ofrecen en los Países Bajos y Alemania (https://www.greenwheels.com).

El término Telematics se refiere a “estar conectados”. La tendencia hacia la conexión en cualquier momento sigue en aumento y los consumidores se encuentran cada día más interesados en que sus autos cuenten con la conectividad necesaria para estar presentes en la carretera y en el ciber-espacio. La digitalización es un término que se escuchará cada día más en la industria automovilística y las diferentes marcas estarán ofreciendo una variedad de sistemas que ofrezcan a los consumidores comodidad y conectividad al mismo tiempo.  Aunque en el pasado el poseer un auto era de alguna manera el símbolo del estatus alcanzado, hoy en día las comunicaciones y la conectividad están ocupando ese papel. Es por eso que el auto adquiere un nuevo significado al ser un producto útil para el consumidor, pero que al mismo tiempo satisface su interés por la comunicación y la interacción virtual.

Aunque éstas son algunas de las tendencias que los expertos prevén para el futuro, los adelantos en la tecnología también estarán dictando la pauta de las mismas. Las marcas de autos tienen la tarea de estar monitoreando al consumidor para ver cuáles son sus intereses y de esta manera poderles satisfacer sus necesidades. 

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"Joyas Sustentables". 20 de Mayo de 2013.

El Festival de Cannes fue el evento elegido por la marca Chopard para presentar su última colección de joyas “verdes”. Y es que dada la gran relevancia que hoy en día tiene la sustentabilidad en el mundo, las marcas de lujo están seleccionando las asociaciones y las causas que las hagan dignas de ser parte de una compra justa.

Chopard es sólo un ejemplo del movimiento mundial sobre el lujo con causa. En esta ocasión, el interés principal de la marca, se centró en anunciar su sociedad con la Alianza por la Minería Responsable (Alliance for Responsible Mining ARM). Este organismo tiene como propósito el mejorar el bienestar y la equidad de las comunidades llamadas MAPE (Mineras Artesanales de Pequeña Escala). Entre las diferentes actividades que realizan están el mejorar las prácticas sociales, ambientales y laborales de estas comunidades asegurando un buen sistema de gobierno al mismo tiempo que implementan prácticas de restauración de los ecosistemas. Las 66 joyas de la colección que presentó el pasado jueves la marca en el Festival, fueron realizadas con oro de pequeñas minas de Colombia y Ecuador.  

La ARM no es el único ejemplo de organismos que buscan una sustentabilidad para este tipo de productos. Oro Verde es otra iniciativa colombiana que se dedica a defender el patrimonio de las familias que trabajan en la minería de forma artesanal, en el Departamento del Chocó en Colombia. Al mismo tiempo que tratan de preservar el medio ambiente, luchan por buscar dar un mejor nivel de vida a estas familias mineras.
Por su parte, Gemfields, el productor más importante de piedras preciosas en el mundo, se han enfocado últimamente en comercializar las piedras de una manera justa tanto en las áreas sociales como ambientales. Su reputación también se basa en que garantizan a sus compradores, que la procedencia de cada una de las piedras no esté relacionada con injusticias sociales. 

Ya no basta pues con vender joyas, ahora los consumidores quieren saber de dónde vienen éstas, si las familias que trabajan en la extracción de estos productos viven dignamente y si no se están transgrediendo sus derechos humanos. Las marcas de lujo, y en particular, las de joyería tienen un largo camino por recorrer después de que en los 90´s se iniciara una campaña para frenar uno de las razones de la guerra en África, el contrabando de los llamados Diamantes de Sangre. Con el Proceso Kimberly, iniciado en 2003, se exige a los países africanos la exportación de las piedras con una certificación de que se encuentran “libres de conflicto”. Al mismo tiempo, los países importadores se comprometen a comprar únicamente diamantes certificados. En este proceso participan 49 miembros que representan a 75 países. Lo interesante de este proceso es que, también incluye reglas con las que se verifica el origen de los diamantes cuando éstos ya han sido cortados y pulidos y se encuentran en manos de los fabricantes de las joyas.

La sustentabilidad hoy en día está ocupando un lugar preponderante en nuestras vidas. Para asegurarnos de que todos los que poblamos este planeta disfrutemos de los mismos derechos, las certificaciones están siendo una herramienta muy útil para poder presentar a las marcas como partícipes de este llamado de conciencia mundial. Los consumidores, hoy más que nunca están interesados por la ecología, pero también por la transparencia.

"Comercio justo, pero para todos los productos". 13 de Mayo de 2013.


Qué pena que un asunto tan triste como lo ocurrido en Bangladesh, haya sido el detonante para que como consumidores, nos interesemos más por el origen de los productos que consumimos.
 
Después de la muerte de casi 1000 personas en el colapso de una fábrica de ropa de moda en Bangladesh, se habla de que los consumidores ya están demandando un “comercio justo” también para la ropa; tal y como ya se ha venido haciendo desde hace algún tiempo con los alimentos. El Fair Trade (o Comercio Justo) es un movimiento que agrupa organizaciones que trabajan con el propósito de asegurar acuerdos  justos para los productores, al mismo tiempo que establecen reglas internacionales para el comercio justo y asesoran a los productores sobre estos mismos asuntos. De hecho, el movimiento es bien conocido tanto en Estados Unidos como en Europa y muchos consumidores buscan aquellos productos que cumplen con las normas establecidas por el organismo.

Preocupados por lo que sus consumidores puedan pensar, en cuanto el lugar, las condiciones laborales y ambientales de quienes fabrican sus productos, algunas empresas han empezado a dar información al respecto y otras ya lo venían haciendo con anterioridad. Tal es el caso de la empresa de cosméticos Lush (http://www.lush.mx/) y PrAna (http://www.prana.com/life/sustainability/), sólo por citar sólo algunos ejemplos, quienes en sus páginas de Internet muestran cómo y en dónde son elaborados sus productos, así como las relaciones de ayuda que han establecido con otros organismos y/o comunidades. Y es que después de lo sucedido, los consumidores están tomando conciencia de la manera en la que se están produciendo algunos productos y de los costos que otras personas han tenido que pagar para que contemos con productos a bajos precios y que ahora se han denominando “Fast Fashion” (haciendo alusión a la comida rápida).

¿Qué más tendrá que suceder para que nos preguntemos si la gran cantidad de cosas que compramos realmente merece el sufrimiento de los demás y el deterioro del medio ambiente?. Definitivamente, más del 50% de las cosas que compramos no nos son indispensables. Muchas de ellas cumplen con propósitos más bien banales que indispensables.

Creo que como consumidores también podemos contribuir al mejoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores y del cuidado del medio ambiente. Esto, si a la hora de comprar elegimos primero los productos de aquellas empresas que sabemos ofrecen mejores condiciones laborales y estrategias ambientales favorables para el planeta. También, si cuando compramos adquirimos solamente las cosas que realmente necesitamos, evitando así contribuir con la acumulación de desechos sólidos.

La situación no es nada fácil y se torna más bien compleja para las empresas, pues con estas demandas por parte de los consumidores, los precios de los productos se podrían encarecer, tal y como sucede ya con los productos orgánicos. Sin embargo, las marcas tienen que buscar un justo medio para ofrecer a sus consumidores productos que cumplen con los nuevos estándares que se están demandando y asegurarse que sus utilidades no se vean comprometidas.

Después de todo, y a pesar de las empresas, como consumidores, también tenemos el derecho de elegir lo que nos parece más justo.

Buen inicio de semana para todos.


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"¿Por qué compramos lo que compramos?". 06 de Mayo de 2013


Esta pregunta puede tener una respuesta simple o una más complicada. La respuesta simple sería: porque tenemos necesidades que cubrir y una manera de hacerlo, es comprando las cosas que nos hacen falta. Sin embargo, las necesidades que tenemos no siempre son las básicas como comer, si tenemos hambre, o beber algo, si tenemos sed. Algunas necesidades ni siquiera sabemos que las tenemos y si supiéramos la razón por la cual compramos algunas cosas, no nos gustaría aceptarlo.
 
Una teoría al respecto señala que la compra de muchos de los productos que adquirimos obedece a razones más relacionadas con el ego, que con cuestiones fisiológicas o de primera necesidad. El interaccionismo simbólico establece que el individuo se desarrolla en una sociedad con un determinado sistema de comunicaciones e interacciones que son resultado de esta misma interacción social y que como resultado, el individuo desarrolla una imagen de sí mismo. En esta sociedad se comparten un sinnúmero de símbolos, significados, códigos y reglas, con las cuales le es posible predecir los comportamientos de los demás y anticiparse a futuras interacciones con ellos.

Así, el hombre desarrolla diferentes tipos de imágenes de sí mismo, las cuales tiene que cuidar ante los distintos tipos de personas con las que se relaciona; entre éstas se encuentran la imagen real de sí mismo y la imagen deseada de sí mismo. También, durante estas interacciones constantes, el individuo aprende a clasificar los diferentes objetos con los que convive y cómo debe actuar con respecto a ellos. También, aprende a identificar posiciones y los roles que se esperan de las personas que las ocupan. En este día a día, el individuo se autodefine como quien ocupa tal o cual situación en la que tiene que comportarse de tal o cual manera y lo que esperan los demás de él por el lugar que ocupa, pero también por la situación en la que se encuentra. Entonces, el individuo organiza su comportamiento respecto a la propia imagen que tiene de él mismo, por el lugar que ocupa en la sociedad, la situación en la que se encuentra; pero también, por cómo quiere ser visto por los demás, por quien quiere llegar a ser o la imagen ideal o deseada de sí mismo.

¿Un poco complejo?.  Lo que sucede es que con nuestra sola presencia ya estamos comunicando lo que somos a los demás. Esto, aunque lo sabemos, no lo hacemos consciente la mayor parte del tiempo. Al respecto, esta teoría sostiene que las personas tienen la necesidad de actuar y comportarse de las maneras más socialmente aceptadas y deseables  para crear una identidad que sea apreciada por los demás, o por lo menos, por aquellas personas de las que les importa su opinión. Así las cosas, los individuos eligen convertirse en el tipo de persona que sea más valorada, en cada situación en la que se encuentren y por las personas con las que convive.

El mejor medio para lograr este propósito es por medio de las marcas y productos que posee y usa en determinadas situaciones. Estos objetos y marcas, por supuesto, tienen un significado simbólico en la sociedad y “comunican” lo que la persona que las posee “es” en esta estructura social.

La próxima vez que vea alguien comprando o usando tal o cual marca, o producto, no le pregunte por qué lo hace, seguramente la respuesta será la más simple: “porque me gusta”; sin embargo, usted ya puede intuir la verdadera respuesta.

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