Translator

"La tan esperada competencia entre las aereolíneas". 15 de agosto de 2011.

Desde la suspensión de operaciones de Mexicana de Aviación, los menos favorecidos ante esta turbulencia de sucesos hemos resultamos ser los clientes. Las tarifas de los vuelos se incrementaron  y el servicio que se ofrecía  en el pasado, se fue a pique. Las opciones de rutas se redujeron y nos hemos visto imposibilitados para escoger entre diferentes opciones y precios. Todos esperamos que pronto las aguas lleguen a su nivel y que se establezca ya una libre competencia, pues es ahí cuando nosotros como consumidores saldremos ganando.
Después de la desaparición de Mexicana,  Aeroméxico se ha coronado como la mejor aerolínea del país. A finales del año pasado y en vista de la situación de Mexicana, Aeroméxico inició una reestructuración para disminuir en un 45% el costo de la nómina, pues mientras nuestras aerolíneas destinaban alrededor de un 34% del total del gasto operativo a la misma, otras aerolíneas en Latinoamérica sólo destinaban entre el 14% o 15%. Así las cosas, redujeron el personal por vuelo y la planta laboral en 215 puestos; con esta y otras medidas, lograron reducir en un 30% el costo laboral. Con inyección de capital y nuevas estrategias, el Grupo Aeroméxico aumentó en un 39% su participación en el mercado nacional y actualmente se coloca por arriba de Volares, VivaAerobus, Magnicharters y Aeromar, tanto en vuelos nacionales como internacionales.
Desgraciadamente, este reinado se ha construido a falta de opciones para el consumidor. El servicio que ofrecen deja mucho que desear y los más afectados hemos sido los nosotros. Los que hemos volado últimamente en la aerolínea nos ha tocado lidiar con infinidad de retrasos en los vuelos y sobre todo, desorganización. Hoy en día, nos toca tomar las pocas opciones que se nos ofrecen y cultivar la paciencia cuando la aerolínea no cumple la promesa que nos hizo, ya sea salir de manera puntual o simplemente salir el día especificado. Hoy, como buenos pescadores, todavía están recogiendo las ganancias del río revuelto, pues los costos de los boletos han subido desde un 10%, hasta en un 40%; pero las aguas llegarán a su nivel y entonces tendrán que competir para que el consumidor pueda obtener los mayores beneficios por el precio que paga cuando compra un boleto.
Uno de los cambios que nos van a beneficiar es que actualmente, hacia dónde vuele una aerolínea, es decisión de cada una de ellas; pues en el pasado, era la SCT era quien otorgaba los permisos y muchas de las veces, no todas las compañías eran privilegiadas con los destinos. Así las cosas, todas las aerolíneas tienen ya el derecho a decidir a dónde volar y están implementando estrategias competitivas para captar la mayor cantidad de clientes.  Aeroméxico tiene planes para expandirse y seguir creciendo en número de pasajeros. Volaris, Internet y VivaAerobús también se están preparando para crecer, incrementar su operación en cuanto al número de rutas y destinos; están comprando nuevos aviones e inyectando capital a sus empresas. 
Estas son muy buenas noticias, porque con estos cambios y la generación de competencia, los consumidores seremos beneficiados con una reducción en el costo de los vuelos, eficiencia en las operaciones, excelencia en el servicio y una marcada diferencia entre compañías que nos haga contar con la libertad de decidir entre las diferentes opciones que nos ofrece el mercado.