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"Llegaron las vacaciones". 27 de junio de 2010.

Llegan las vacaciones y todos queremos salir y comprar, ir a un lugar lejano que no conocemos, gastar, divertirnos, hacer compras y ser felices. No hemos recibido ningún aumento de sueldo, ni bonos, ni nada, pero queremos salir y comprar. Es importante considerar todas las ocasiones de gasto para no perder la cabeza y por consiguiente, la cartera en esta época vacacional.
Al salir de asueto, prepare un estimado para gastar. Tener un monto destinado a las vacaciones le permitirá seguir ahorrando y no hacer gastos de más. En caso de querer hacer uso de un crédito, será más precavido pues sabrá que estos gastos se están haciendo fuera de su presupuesto.
Fortuitamente, verá que los centros comerciales y las tiendas en general se visten de una gran cantidad de ofertas y ventas de oportunidad en esta época. La alegría de las vacaciones nos llena la cabeza de pensamientos positivos (lo cual no está mal), que a veces nos hacen pensar que si gastamos, seremos más felices y que el dinero que gastemos ahora no lo necesitaremos en el futuro. Y si  no tenemos el dinero en ese momento, siempre está la tarjeta de crédito para salvarnos y dejarnos dar rienda suelta a nuestras compras por impulso; y si llegamos a pensar, por un momento, sobre el pago futuro de la misma, nos llega una frase mágica que calma nuestra preocupación: “Dios proveerá”. Así que, por ahora, no tenemos que preocuparnos, sólo ser felices comprando todo lo que queremos. Disfrute de la felicidad del descanso, pero tenga cuidado de hacer compras que no necesita, podría arrepentirse después y empezar a endeudarse con la tarjeta y para no terminar de pagarla jamás.
Al hacer planes sobre dónde pasar las vacaciones, podemos soñar con salir del país, luego ir a otro estado y finalmente podemos concluir que quedarnos en casa a arreglar pendientes y no salir, es la mejor opción. Cualquiera que sea su decisión, disfrute del periodo vacacional procurando no arrepentirse después de haber salido al lugar más lejano y más caro pensando que sólo gastaría en el vuelo y el hotel. Recuerde que salir de casa involucra otros gastos como las comidas, antojos, bebidas en la calle, artículos de primera necesidad, algún accidente imprevisto, souvenirs, etc. Haga cuentas tomando todos estos aspectos en cuenta y escoja un destino que no ponga en riesgo sus ingresos.
Tenga cuidado con los recuerdos. Los souvenirs están hechos para enamorar a los viajeros y generalmente son caros. Siempre querrá traer algún recuerdo del lugar que visite y eso también representa un gasto. Piense si la última vez que trajo recuerdos, los necesitó, los regaló, si las personas a quienes se los obsequió, los valoraron, etc; en resumen, si fueron necesarios. A veces, con un recuerdo modesto es suficiente para hacernos recordar lo bien que la pasamos. Nuestros conocidos ya irán a algún lugar y traerán sus respectivos recuerdos, tal vez no valoren tanto un souvenir de nuestro viaje como lo haremos nosotros, pues fuimos los que estuvimos ahí y ver este objeto nos traerá recuerdos de los buenos momentos que pasamos nosotros en ese lugar.
En resumen, recuerde que quien está de vacaciones es usted y no su cartera. Cuide su dinero y no se arrepentirá después de haber comprado cosas superfluas o de más por la alegría de estar de vacaciones.