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"Algunos propósitos para el año nuevo" 3 de enero de 2011

Con el inicio de año vienen los nuevos propósitos. Los planeamos en Diciembre y los iniciamos en enero. Febrero es otro cantar y muchos de ellos se quedan en el olvido. Creo sinceramente que los propósitos se pueden y se deben hacer cualquier día del año, a cualquier hora, lo importante es tener decisión y disciplina para llevarlos a cabo. Sin embargo, para aquellos que no hicieron propósitos para este año nuevo y les interesa mejorar sus finanzas, les paso algunos tips que pudieran ser de utilidad para salir victoriosos del 2011.
Revise sus cuentas. Revisar sus cuentas en tarjetas de crédito y tarjetas de débito le servirá para retomar conciencia de cuánto pagó por cada una de ellas, cuánto tiene, cuánto gastó y cómo lo gastó, en que fechas, etc.
Analice sus ingresos. A veces gastamos más dinero del que percibimos y eso deja como consecuencia que ni siquiera seamos capaces de ahorrar y que el dinero que gastemos sea un dinero que no tenemos y por el cual pagamos un precio muy alto: el crédito. Si ya revisamos el primer punto que sugiero, al analizar éste, sabremos en qué estuvimos gastando de más, si lo cargamos a la tarjeta de crédito,  si fueron compras no necesarias (la mayoría de las veces) y si fueron valiosas o determinantes para nosotros: qué sí debimos haber comprado y qué no.
Determine el origen de sus compras. Establezca cuántas de esas compras fueron hechas de manera racional. La compra por impulso es muy común en las fiestas navideñas. Cegados por el apabullante influjo de la mercadotecnia, nos damos cuenta, después de las fiestas, que muchas de esas compras las hicimos influenciados por los villancicos navideños y que eran cosas que en realidad no necesitábamos.
Organice sinceramente sus gastos para el próximo año. Ser capaz de determinar un monto mensual para los diferentes rubros de gastos que tenemos, es síntoma de madurez.  Al saber realmente con cuánto dinero contamos y cuáles son los gastos que tenemos, podemos determinar montos mensuales para cada uno de ellos. No es una tarea fácil, pero se trata de ser conscientes de lo que estamos gastando. Si nos pusimos un tope para nuestros gastos de entretenimiento, por ejemplo, gastar de más en ello nos hará conscientes inmediatamente y la próxima vez lo pensaremos dos veces  pues no queremos terminar el año con deudas que después sean difíciles de pagar.
Establezca un monto de ahorro mensual. Se dice que lo ideal para ahorrar es el 40% de nuestro sueldo, pero desde mi punto de vista, cualquier cantidad es buena, lo importante es iniciar. Al inicio no es fácil hacerlo porque uno querría destinar ese dinero hacia algunos gastos superfluos. El secreto es no contar con ese dinero. Si en su empresa cuenta con una caja de ahorro, direccione directamente el pago para que no aparezca en su cuenta de nómina. Otra opción que requiere de toda su honestidad y disciplina es no tocarlo o en su defecto, sacarlo directamente de su nómina y depositarlo en otra cuenta.
Nadie ha dicho que estos pasos sean fáciles de seguir. Se requiere de tiempo para hacerlo, para tomar conciencia. Un encerrón de dos o tres horas, no le cae mal a nadie cuando eso significa una mejora en el manejo de sus recursos. Al principio es un trago amargo que hay que aguantar para darse cuenta de lo que uno hizo mal; después, es de sabios aceptar, recapacitar y tomar valor para hacer los cambios necesarios. Suerte y muy Feliz 2011.

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